10/25/2026
Y les voy a contar por qué.
Después de una de las negociaciones más desgastantes que me ha tocado manejar como Listing Agent, esta propiedad vuelve al mercado.
Con un préstamo asistido se negoció precio. Negociamos créditos exagerados para gastos de cierre. Aceptamos condiciones, hicimos arreglos acordados y hasta trabajos adicionales por cortesía.
La propiedad tasó por el precio del contrato, AS IS, sin reparaciones condicionadas por el appraisal.
¿Y saben qué? Las exigencias continuaron.
Hasta que llegó un momento en que tuve que decir: BASTA.
Porque representar a un comprador no significa que tengas derecho a exprimir hasta el último dólar del equity de un vendedor.
Y representar a un vendedor tampoco significa que debas ignorar las necesidades del comprador.
Esto se llama FAIR NEGOTIATION.
Estamos en un mercado de compradores, sí. Pero eso no significa que los vendedores estén obligados a aceptar absolutamente todo.
Una buena negociación busca soluciones, no imponer condiciones hasta que una de las partes se rinda.
Y aquí viene mi reflexión como profesional:
Este tipo de prácticas también enferman nuestro mercado inmobiliario. Desgastan a los vendedores, generan desconfianza y terminan destruyendo transacciones que pudieron haber llegado a un cierre exitoso.
Yo jamás utilizaría la ventaja de un mercado para abusar y llevar a un vendedor al límite, aunque estuviera representando al comprador.
Porque antes que representar a una parte, tenemos la responsabilidad de ejercer nuestra profesión con ética, criterio y respeto.
Defender a tu cliente no significa atropellar a la otra parte.
Jessica Rangel | Realtor®