22/07/2026
Cuando un muro está en contacto con un cimiento húmedo y no existe una barrera impermeable, el agua puede ascender lentamente por los poros de los bloques y del mortero mediante capilaridad. Con el tiempo aparecen manchas oscuras, salitre, desprendimiento de pintura, malos olores y crecimiento de hongos cerca de la base. Si la humedad permanece durante años, también puede deteriorar los revestimientos, debilitar las juntas y acelerar la corrosión de elementos metálicos cercanos. La barrera contra humedad se coloca entre la cimentación y el inicio del muro para interrumpir ese movimiento ascendente. Puede ejecutarse con una membrana impermeable o con el sistema especificado en el diseño de la construcción, procurando que sea continuo y no quede perforado o interrumpido. Sin embargo, la barrera no resuelve por sí sola todos los problemas. También debe existir drenaje alrededor de la vivienda, pendiente del terreno alejándose del muro, protección contra lluvia y una cimentación correctamente impermeabilizada. Cuando un muro ya presenta humedad, primero debe identificarse la fuente antes de cubrir las manchas, porque pintar encima solamente oculta el problema durante un tiempo.