20/10/2026
El artículo publicado hoy por Jordi Valls, teniente de alcalde de Barcelona, bajo el título “Las viviendas deben ser un hogar, no un negocio turístico”merece algunas aclaraciones:
1. Licencias e indemnizaciones. Las viviendas son para vivir, ciertamente. Pero el Ayuntamiento concedió licencias de carácter indefinido para desarrollar actividades económicas. Expropiarlas debería contemplar las indemnizaciones que legalmente correspondan.
2. Diferencia de trato. Más de 40.000 viviendas se destinan a otros usos económicos —pensiones, albergues, peluquerías, academias o despachos profesionales— sin sufrir restricciones equivalentes. ¿Las viviendas son para vivir?
3. Evidencia europea. En todo el redactado del borrador de la normativa europea sobre vivienda, no se afirma que los alquileres turísticos reduzcan necesariamente la oferta y eleven los precios; señala que, en algunos casos, pueden agravar las presiones sobre la demanda.
4. Pruebas y resultados. El considerando 29 exige pruebas objetivas de un efecto adverso significativo sobre la asequibilidad antes de adoptar medidas restrictivas. Barcelona mantiene unas 10.000 viviendas turísticas desde 2014, mientras los precios han aumentado un 72 % en los últimos tres años. ¿Dónde están las evidencias del impacto cuando desde hace 12 años no se han otorgado nuevas licencias?
5. Contribución fiscal. Los alojamientos turísticos que prestan servicios propios de la hostelería ya tributan al 10 % de IVA. Además, pagan el IBI, el impuesto sobre la renta y contribuyen con 60 millones de euros al impuesto turístico, según las cifras aportadas.
6. Las causas del problema. La propia normativa europea señala otros factores que limitan la oferta residencial: escasez de suelo, restricciones urbanísticas y de licencias, limitaciones del transporte e insuficiente construcción de vivienda asequible y social. ¿Qué está haciendo el Ayuntamiento?
La política de vivienda debe basarse en pruebas, proporcionalidad y seguridad jurídica, no en atribuir a una sola actividad la responsabilidad de un problema tan complejo.